domingo, 22 de octubre de 2017

¿Qué podemos aprender de las denuncias públicas de abuso sexual contra personajes famosos e influyentes?

El abuso sexual y acoso a mujeres, niñas y niños continúa siendo un problema de dimensiones epidémicas en Centroamérica. A pesar de pequeños pasos para romper el silencio, la sociedad sigue siendo mayoritariamente (es decir, con excepciones), cómplice de una patología social que es casi normalizada dentro de las familias, las empresas, las iglesias, la política, etc.

¿Cómo se puede cambiar esa cultura de abuso y complicidad? No tengo una respuesta precisa, pero sospecho que ayudaría mucho que abusadores en posiciones de poder empiecen a ser expuestos públicamente, como de hecho está pasando en otras sociedades que sí se han tomado en serio el abuso y el acoso como delitos que merecen ser abordados con toda la seriedad. Por ejemplo, recientemente ha surgido en EEUU una ola de denuncias contra tipos de una gran estatura pública como Harvey Weinstein—poderoso ícono de la producción en Hollywood—Bill Cosby, Roger Ailes, Bill O’Reilly e incluso (sin éxito), el mismísimo presidente Donald Trump.

Ciertamente el abuso sexual pasa en todos los estratos sociales y hasta en las "mejores familias" (entre comillas), pero la práctica común en las sociedades latinoamericanas ha sido el de callar las voces de las víctimas que, ante el temor de la re-victimización, casi siempre optaban por el silencio. La denuncia es sólo uno de los recursos entre otras medidas de las cuales se debe hacer uso. Pero no basta con que esas denuncias públicas se limiten a casos de bajo perfil, creando la falsa ilusión de que el abuso no es cometido por personajes “notables”, “poderosos”, e “influyentes”. Paradójicamente aquellos con altas cuotas de poder tienen mayores incentivos a usar ese poder como mecanismo de abuso, pero también como mecanismo de intimidación y encubrimiento.

Necesitamos que se hable del abuso, que se exponga y se sancione y no únicamente como casos que sólo suceden (supuestamente) en comunidades pobres y lejanas, sino en todos los ámbitos de la sociedad. La cultura de la complicidad debe erradicarse, porque es el factor que más complica la prevención de los abusos que a diario ocurren a puertas cerradas, aún entre las “mejores familias".

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La promoción de la transparencia en la información pública: una acción ciudadana revolucionaria y transformadora*

Me llena de mucha satisfacción darles la bienvenida a este “Encuentro de Observatorios de Derechos Humanos y Prevención de la Violencia.” Uno de los aspectos esenciales de la razón de ser del IEEPP ha sido la promoción de la transparencia de la información pública. Más que un centro de investigación, desde su origen IEEPP se ha definido como una organización promotora de la acción ciudadana para la construcción de una mejor sociedad, usando como sus principales herramientas, el conocimiento, los datos, y las evidencias recolectadas sobre realidades observables en los asuntos públicos, pero que por diversas razones no siempre resultan obvias para la opinión pública o para los tomadores de decisión.

Basados en ese enfoque, nuestros procesos de investigación siempre van de la mano de acciones orientadas a que los hallazgos de dichos procesos sean diseminados en formatos que hagan que la información sea accesible de la manera más amplia posible.

Bajo esa filosofía, cimentada en el convencimiento de que la democracia real sólo es posible con una ciudadanía informada, hemos desarrollado por varios años dos observatorios: el de violencias de Nicaragua que es una herramienta virtual que recolecta, clasifica, analiza y genera datos e información sobre diferentes tipos de violencia en el país y el Observatorio “Nuestro Presupuesto” que es un espacio virtual que ofrece información sobre el Presupuesto General de la República de Nicaragua. En ese observatorio, reconocido internacionalmente como uno de los mejores en el continente en lo referido a datos sobre presupuestos públicos, se encuentra información sobre: gastos, ingresos, inversiones y contrataciones públicas nacionales y municipales del año en curso y de anteriores.

En base a la experiencia del IEEPP, encontramos que el desarrollo de observatorios sobre temas estratégicos para el país, resulta ser no sólo un proceso potente de transparencia e información pública, sino también un mecanismo de gran utilidad para facilitar el trabajo de incidencia ciudadana que realizan activistas locales, o el valioso y cada vez más difícil trabajo de búsqueda de información que llevan a cabo los y las periodistas independientes, que desde el año 2007 han debido operar bajo un sistema político de control de medios de comunicación.

Fue así que en el año 2010 iniciamos un proceso de mapeo de los observatorios disponibles en el país. En esa ocasión identificamos 11 observatorios sobre Derechos Humanos, prevención de violencia y, salud sexual y reproductiva. Posteriormente nos dimos a la tarea de unir esfuerzos en algunos casos y en otros de compartir buenas prácticas sobre estas poderosas y útiles herramientas de información pública.

Luego en Noviembre de 2014, en coordinación con la BICU, facilitamos el primer encuentro de Observatorios de DDHH y de Prevención de la Violencia, con el ánimo de conocer más a fondo las experiencias y aprendizajes de esas plataformas. Pese a la existencia de distintos observatorios en varias zonas del país, nunca antes habíamos tenido la oportunidad de reunirnos para intercambiar experiencias y aprendizajes del trabajo realizamos. Ese primer encuentro sirvió como un punto de partida para encontrar puntos de articulación que nos permitieran definir una agenda de acciones conjuntas, y desde luego, la continuidad y sostenibilidad de los encuentros.

En abril de 2015, realizamos el segundo encuentro de Observatorios donde profundizamos la necesidad de mantener este espacio de articulación, frente a un entorno político que se ha caracterizado por obstaculizar cada vez el acceso a la información pública. En esa oportunidad, el debate se concentró alrededor de la necesidad de continuar mejorando las metodologías de búsqueda y colección de información, la construcción de alianzas y la implementación de nuevos formatos digitales, así como las estrategias de divulgación para poner al servicio de los diversos públicos, la información que se produce y que cada observatorio contiene.

En el 2015 IEEPP también realizó el foro “Previniendo las violencias en Nicaragua” enfocado en conocer experiencias de prevención de Femicidios, tenencia armas, violencia hacia la niñez, y derechos humanos, que fue una experiencia de arrojó abundantes aprendizajes sobre cómo mejorar la prevención de violencias, especialmente hacia grupos históricamente vulnerables como son niñez, juventud, mujeres y pueblos indígenas. En esa ocasión también se incluyó el seguimiento al trabajo de los observatorios. No obstante, el año pasado no fue posible realizar el encuentro de observatorios y eso es algo que había quedado pendiente en nuestra agenda.

En ese sentido, me place anunciar que gracias a la Cooperación Suiza en América Central, hemos logrado retomar los encuentros de Observatorios y además le daremos continuidad con un segundo encuentro en Octubre de este año. Agradecemos a COSUDE por su confianza y por su apuesta a fortalecer estos espacios, cuyo objetivo es intercambiar experiencias sobre el monitoreo de los derechos humanos, la seguridad humana y la violencia en cada uno de los observatorios que integran esta iniciativa. A la vez, nos proponemos a que estos encuentros sirvan para identificar ejes de acción conjunta entre los observatorios participantes.

El éxito, la continuidad y el fortalecimiento de estas plataformas estratégicas de información sólo es posible gracias al trabajo y dedicación incansable de cada uno de los observatorios presentes. Quiero agradecer de manera muy especial a la universidad Bluefields Indian and Caribbean University (BICU) por ser nuestro socio y aliado estratégico en este esfuerzo, prácticamente desde los inicios. La experiencia de BICU nos ha enseñado mucho. Hoy IEEPP ha logrado integrar los derechos de los pueblos indígenas y afro descendientes como uno de los ejes transversales en nuestras líneas de investigación. De la mano de BICU y de nuestros aliados en las regiones autónomas del Caribe Norte y Sur, no sólo hemos profundizado nuestro trabajo de investigación en esas zonas del país tradicionalmente ignoradas por las organizaciones del pacífico, sino que nos hemos apropiado de una sincero convencimiento de que no es posible ni éticamente aceptable que Nicaragua continúe actuado como un país de espaldas al Caribe.

A la vez, quiero agradecer a los observatorios que integran esta iniciativa de la Red Nacional de Observatorios por la dedicación y compromiso demostrado en el incansable trabajo por los derechos humanos y prevención de la violencia: Observatorio del Acoso Callejero (OCAC), Observatorio Voces de CEIMM-URACCAN, Observatorio sobre femicidios de la Red de Mujeres contra la Violencia, Observatorio de Alianzas de Centro, Observatorio de las Violencias del Grupo Venancias, Observatorio de la Autonomía Regional Multiétnica de URACCAN, Observatorio de derechos humanos y Autonómicos de la BICU, Observatorio de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia de CODENI, Observatorio de Participación Ciudadana de la Red Local, Observatorio de Católicas por el Derecho a Decidir y por supuesto a los equipos técnicos de IEEPP encargados del Observatorio de las Violencias y del Observatorio “Nuestro Presupuesto”.


En todo sistema político que restringe el acceso a la información, haciendo disponible sólo aquellos datos que le son favorables, la promoción de la transparencia resulta ser un acto ciudadano revolucionario y transformador. Es gracias al trabajo de cada hombre y mujer detrás de estos observatorios, que poco a poco podemos derribar barreras de opacidad o incluso de mitos que existen con el propósito de hacernos creer que nada está mal. Es por ello que el trabajo detrás de cada uno de estas plataformas resulta ser incómodo para muchos centros de poder, que ven desmentidas sus narrativas que quieren minimizar los enormes problemas que nos indignan y sobre los cuales queremos ejercer nuestra creatividad y nuestra ciudadanía para lograr cambiar.

No se trata pues de una intención de señalar sólo lo malo o de navegar con las banderas de la protesta o del pesimismo, como algunos nos han querido señalar. Nada más falso que eso. En el caso de IEEPP—que estoy seguro también comparten las organizaciones presentes—quisiéramos tener cada vez más buenas noticias para compartir y sumarnos con sinceridad a la celebración de legítimos logros del país y de la sociedad. Pero no es cierto que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. No nos podemos sumar al coro de entidades aduladoras que insisten en proyectar una realidad manipulada donde el femicidio no es mayor problema, donde el abuso sexual sigue escondido bajo las sombras de silencio, donde las violaciones a los derechos humanos son escasas, y donde no existe corrupción en el uso de los recursos públicos. Los datos nos dicen otra cosa y como podremos ver durante el resto del día existen una serie de patologías sociales que urgen ser entendidas para ser erradicadas. La información es poder, y sólo entiendo con rigurosidad y objetividad esos graves problemas sociales tendremos la fuerza individual y colectiva para darles a las actuales y futuras generaciones un país mejor.

Así que si existe incomodidad por los datos crudos que desnudamos, es porque estamos haciendo las cosas bien. Cada observatorio existe con el propósito de cuestionar los déficits de derechos, de seguridad y de libertad. Los observatorio no son para complacer al establishment. Su razón de ser es darnos la información para ejercer la incidencia ciudadana informada, que nos empuje hacia el cambio social, a limitar los abusos de poder y construir sociedades más justas, seguras y libres.

Gracias nuevamente a cada una de ustedes por esa labor de incansable compromiso con la verdad, con la libertad y con los derechos humanos.

*Palabras de apertura de Félix Maradiaga, Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), en ocasión del “Encuentro de Observatorios de Derechos Humanos y Prevención de la Violencia 2017”
Managua, Hotel Europeo, Miércoles 27 de septiembre de 2017

viernes, 1 de septiembre de 2017

!Ya basta!

Es Viernes por la noche y quisiera despegarme del monitor mientras las cifras que brincan del Stata me recuerdan que vivo en un país bellísimo pero cruel hacia las mujeres. No tengo más recursos que la palabra para usarla como arma para sumarme como una voz más que quiere decir ¡ya basta!

Las cifras siguen saltando del monitor. Y cada cifra tiene un nombre, una historia. No son estadísticas. Son sueños rotos. Cuerpos vulnerados ante una sociedad que en su mayoría vuelve a ver hacia otro lado. 1700 niñas menores de 14 años que paren cada año a consecuencia de un abuso... Una de cada doce mujeres admite hacer sido forzada a una relación sexual... Casi 50 femicidios el año pasado... Pobladores buscan la cabeza de Karla Rostrán... Vilma Trujillo fue quemada viva... El 88% de las víctimas de violencia sexual en Nicaragua son mujeres jóvenes, en su mayoría adolescentes... 21% de las mujeres fueron maltratadas antes de cumplir los 15 años [76% declaró que el agresor era su marido o ex marido, siendo esta cifra mayor (84%) para las mujeres rurales]. Y las cifras que me saltan como espinas siguen brotando de reportes que pocos leen: El Instituto de Medicina Legal de Nicaragua reportó 3,440 víctimas de violencia sexual en 29 municipios. Más del 80% de ellas son niñas y adolescentes, la mayoría de ellas menores de 14 años de edad. El 36% de las mujeres asesinadas tenían entre 12 y 25 años. Todos los asesinatos fueron cometidos por hombres...

Pero es Viernes por la noche y seguramente este post se perderá entre otras cosas propias del Sábado chiquito. Además, aquí en el país donde vivimos bonito, no nos gustan las malas noticias.

Es Viernes por la noche y sólo se me ocurre cerrar la computadora y correr a casa a abrazar a mi hija, a mi esposa y a mi madre... que viven en el “país más seguro de Centroamérica”.

Buenas noches.

viernes, 25 de agosto de 2017

A Ulises Juárez Polanco: Con dolor ...y gratitud

Querido Ulises Juárez Polanco Inicié la mañana con la terrible noticia de tu muerte. Me ha tomado muchas horas escribir esta nota para vos. Mi primer instinto fue quedarme callado para no expresar rabia o frustración ante lo que parece ser la rápida partida de los buenos, mientras el mundo parece poblarse de otros no tan buenos. ¿Cómo entender que se ha ido del plano terrenal, uno de los jóvenes más brillantes y cariñosos que hemos conocido? Tu hoja de vida es impresionante pero más impresionante era tu don de gente y tu amorosa humanidad. Pero al momento que han pasado las horas del día, la rabia y dolor en mi corazón ha dado lugar a la gratitud: Agradezco por tu vida, por tu compasión con la gente, por tu amor a la literatura, a Nicaragua, a tu familia, a tus amigos, a la niñez con cáncer... Gracias por cada día que compartiste con nosotros. Hago pública esta carta de duelo con el ánimo de dar testimonio de la admiración que te tuve desde que te conocí como mi estudiante en las clases de la Universidad Americana (UAM). La relación estudiante-profesor evolucionó a la de cómplices de varios proyectos y de sueños. Puedo decir que realmente fui yo el que aprendió de vos. Gracias a tu energía y creatividad iniciamos, junto a otro grupo de emprendedores Global Shapers Managua en donde tu presencia dio al grupo un carácter especial. El recuerdo de tu sabiduría y sencillez es un tesoro que guardamos con cariño. Anoche, precisamente, teníamos un encuentro en donde recibirías la sorpresa de un Certificado de Gratitud que no pudiste recoger. De todas formas, ¿es acaso posible agradecerte todo lo que hiciste? Recordándote esta mañana decíamos que eras un iluminado. Una alma vieja y sabia encerrada en un cuerpo joven. En uno de los últimos mensajes que me enviaste a propósito de tus planes profesionales, me dijiste: “Nadie sabe sus caminos hasta que los busca...” y agregabas que “partir en volver a encontrarnos.” Me quedo pues con la memoria de los “días felices” que nos obsequiaste, seguro que estás ya en un lugar de luz. Con amor y gratitud, Félix

martes, 1 de agosto de 2017

Ortega y su Pacto con el sector privado: Un esquema agotado

Extracto del Libro "Libertad Económica en el Mundo - Edición Centroamérica 2016 
(Maradiaga et. al.) 

Al momento de la publicación de este libro (Marzo de 2017), las implicaciones futuras del Nica Act en el desempeño de la economía de Nicaragua son inciertas. La iniciativa de ley aún debe ser considerada por el Senado de los Estados Unidos de América y, de ser aprobada, firmada por el Presidente de turno para ser implementada. Lo cierto es que la serie de decisiones políticas[1] que antecedieron el Nica Act han puesto en cuestionamiento el supuesto pragmatismo de Ortega en su relación con el sector privado. Las principales cámaras del sector privado como COSEP y la American Nicaraguan Chamber of Commerce (AMCHAM), emitieron comunicados de prensa que revelan preocupación ante el comportamiento cada vez más autoritario de Ortega y el subsecuente deterioro de la institucionalidad. A la vez, es posible intuir que buena parte del sector privado de Nicaragua está empezando a cuestionarse la viabilidad de largo plazo del pacto con Ortega.

Desde que Ortega llegó al poder en el año 2007, una de sus prioridades ha sido construir una sólida relación con los principales exponentes del gran capital en Nicaragua. Como presidente electo el 15 de diciembre del 2006, uno de sus primeros actos fue sostener una reunión con los miembros del COSEP para definir los "ejes de desarrollo" de su gobierno. La reunión se llevó a cabo en el campus Francisco de Sola del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), el centro de estudios superiores de negocios más prestigioso de Centroamérica y de gran simbolismo por estar vinculado, desde sus orígenes, a instituciones como Harvard University, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y los principales familias empresariales de la región.

Simbólicamente hablando, la reunión de INCAE significó el inicio de un pacto de Ortega con el gran capital. En ese encuentro participaron empresarios de gran peso que por décadas habían estado en lados políticamente opuestos con Ortega y que en muchos casos habían sido los principales financiadores de los partidos políticos que por 16 años habían derrotado al FSLN en las urnas. En esa ocasión Ortega afirmó “Esta es una reunión sin precedentes… Este es el inicio de una gran alianza, para convertirla en acciones."[2]

El acuerdo fue recibido con optimismo por diversos sectores del país, aún entre críticos de Ortega, que vieron con buenos ojos el compromiso del caudillo otrora enemigo de la empresa privada a no repetir sus acciones del pasado contra la propiedad privada. El pacto con el sector privado también suponía—desde la perspectiva de grupos empresariales importantes—una oportunidad para mantener a Ortega dentro de las reglas del juego democrático.

Una parte central del pacto con el sector privado fue darle al COSEP el carácter de un ente de consulta con el gobierno para la elaboración de leyes y reglamentos. Del 2008 al 2013, el COSEP y el gobierno trabajaron conjuntamente en la elaboración o búsqueda de consenso de 68 Leyes y diferentes Reglamentos del ámbito económico. Actualmente el COSEP participa en 39 instancias público–privadas. Este modelo de alianza “Gobierno-Sindicatos-Sector Privado” fue formalizado en la reforma constitucional del año 2014 y en la aprobación de la Ley de Asociación Público-Privada, en octubre de 2016.

Si bien este modelo de alianza gobierno-sector privado parecía alentadora a primera vista, en la práctica ha significado la pérdida de relevancia del Poder Legislativo como el espacio político para la negociación y búsqueda de consensos, como corresponde en una democracia republicana. Además de tener una súper mayoría parlamentaria de 62 diputados que surgieron de las cuestionadas elecciones del año 2011, el modelo de trabajo que existe entre el gobierno y el COSEP, ha hecho de que Ortega prácticamente no necesite negociar con los partidos representados en la Asamblea Nacional. Este esquema parece haber colocado al COSEP en una posición de cuestionamiento por parte de los opositores más críticos del régimen del Ortega, que ven en esa relación una actitud de complicidad frente al deterioro de la libertad en Nicaragua.

A la par del deterioro del clima político, la extraordinaria expansión de los intereses económicos de Ortega en Nicaragua son también una amenaza para el sector privado en Nicaragua. El enriquecimiento de la familia Ortega y de sus allegados ha alcanzado proporciones quizás nunca antes vista en la historia de los presidentes de América Latina, si se mide ese enriquecimiento en relación al tamaño de la economía del país. Según un análisis de más de 1,200 documentos elaborados por la gerencia de contabilidad y la Dirección de Proyectos de la empresa Alba de Nicaragua SA (Albanisa), realizado por el Semanario Confidencial, entre el año 2008 y 2014 el consorcio de Albanisa había manejado de forma discrecional más de $3,500 millones de dólares.[3] Ese cálculo parece inclusive conservador, como lo revela el libro “El Régimen de Ortega”[4] recientemente publicado por un grupo de investigadores nicaragüenses. En sus primeros años, el ámbito de acción económica de Ortega se mantuvo lejos de las industrias tradicionales dominadas por el gran capital Nicaragüense. Sin embargo, en pocos años las inversiones de Albanisa le han asegurado a Ortega y a su grupo íntimo el control de las industrias de generación y distribución de la energía eléctrica en todo el país, así como incursiones millonarias en otra veintena de industrias desde la construcción hasta la banca, el turismo y los servicios de seguridad privada.[5]




[1] En junio de 2016, el gobierno de Nicaragua expulsó del país al académico Evan Ellis, profesor del Strategic Studies Institute del Army War College y a dos funcionarios estadounidenses del Departamento de Aduanas. Ver La Prensa (16 de junio de 2016) “Ortega expulsa a tres funcionarios estadounidenses”, disponible en: http://www.laprensa.com.ni/2016/06/16/politica/2053243-nicaragua-expulsa-a-tres-funcionarios-de-estados-unidos
[2] Ver nota de la agencia ACAN-EFE (16 de diciembre de 2016) publicada en el diario La Nación de Costa Rica: “Daniel Ortega acuerda con empresarios ‘ejes desarrollo’ para atacar pobreza. Disponible en http://wvw.nacion.com/ln_ee/2006/diciembre/16/ueconomia-la12.html
[3] Ver la investigación de Iván Olivares (9 de abril de 2016), en tres entregas, “La alcancía de Albanisa” disponible en: http://confidencial.com.ni/la-alcancia-de-albanisa/
[4] “El Régimen Ortega” (octubre de 2016), Edmundo Jarquín, coordinador, publicado por PAVSA en Managua
[5] Ver  Octavio Enríquez (septiembre de 2015) Semanario Confidencial. “Albanisa, el Nuevo emporio” Disponible en: http://confidencial.com.ni/archivos/articulo/21956/albanisa-el-nuevo-emporio

jueves, 27 de julio de 2017

El suicidio: un problema de salud pública que no se debe trivializar

¿Conocieron del caso del ciudadano de Managua que se quiso suicidar desde la cúspide de uno de los llamados “árboles de la vida”? Las redes sociales han tomado un poco a la ligera ese caso que refleja el grave problema de la salud mental desatendida en Nicaragua. Otros se han enfocado en hacer comentarios sobre la banalidad de esas carísimas estructuras de metal que le cuestan millones de dólares al año al país. Yo quisiera referirme, brevemente, a dos temas: el suicidio como una de las principales causas de muerte violenta en el país y la desatención que hay a la salud mental, especialmente al problema de la depresión emocional.

Según especialista en siquiatría, en Nicaragua se suicidan anualmente más de 200 personas, lo que en base al tamaño de la población nos coloca como el país con mayor tasa de suicidios por cada 100 mil cien mil habitantes en Centroamérica.

A nivel mundial, el suicido es una de las 3 primeras causas de muerte en jóvenes (de 15 a 29 años de edad). En Nicaragua, el sistema de salud ignora el problema y es casi imposible conseguir atención en el sistema público de salud para las personas en situación de depresión. Quizás por ello, hemos visto que en los últimos años las tasas suicidio en Nicaragua han aumentado hasta en un 25%. Nadie conoce las verdaderas cifras de personas en situación de depresión.

Personalmente me ha tocado conocer casos de depresión emocional muy de cerca y es un problema que no se debe ignorar. Generalmente, por vergüenza muchas personas rechazan pedir ayuda. En el caso de Nicaragua, el suicidio golpea de manera muy fuerte a los hombres jóvenes (más del 70% de los suicidios los cometen hombres). La principal causa es por motivos pasionales y la segunda es por conflictos familiares.

Les invito a no trivializar el suicidio y más bien a tomarlo como un problema serio. Es un flagelo que a diario atormenta a miles de familias en Nicaragua. Si conocen a alguna persona que ha expresado deseos de quitarse la vida, no tomen de manera liviana esa situación o ofrezcan ayuda. No todos los casos de intento de suicidio son tan públicos y mediáticos con el señor que vimos hoy en la TV. Casi siempre el suicidio sucede como resultado de un largo proceso desatendido de depresión a puertas cerradas, cuyas señales son ignoradas por las personas que rodean a la víctima.

Les dejo con este sitio web que ofrece información práctica sobre cómo ayudar a una persona con pensamientos suicidas: https://www.recursosdeautoayuda.com/como-ayudar-a-personas-suicidas/