martes, 1 de agosto de 2017

Ortega y su Pacto con el sector privado: Un esquema agotado

Extracto del Libro "Libertad Económica en el Mundo - Edición Centroamérica 2016 
(Maradiaga et. al.) 

Al momento de la publicación de este libro (Marzo de 2017), las implicaciones futuras del Nica Act en el desempeño de la economía de Nicaragua son inciertas. La iniciativa de ley aún debe ser considerada por el Senado de los Estados Unidos de América y, de ser aprobada, firmada por el Presidente de turno para ser implementada. Lo cierto es que la serie de decisiones políticas[1] que antecedieron el Nica Act han puesto en cuestionamiento el supuesto pragmatismo de Ortega en su relación con el sector privado. Las principales cámaras del sector privado como COSEP y la American Nicaraguan Chamber of Commerce (AMCHAM), emitieron comunicados de prensa que revelan preocupación ante el comportamiento cada vez más autoritario de Ortega y el subsecuente deterioro de la institucionalidad. A la vez, es posible intuir que buena parte del sector privado de Nicaragua está empezando a cuestionarse la viabilidad de largo plazo del pacto con Ortega.

Desde que Ortega llegó al poder en el año 2007, una de sus prioridades ha sido construir una sólida relación con los principales exponentes del gran capital en Nicaragua. Como presidente electo el 15 de diciembre del 2006, uno de sus primeros actos fue sostener una reunión con los miembros del COSEP para definir los "ejes de desarrollo" de su gobierno. La reunión se llevó a cabo en el campus Francisco de Sola del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), el centro de estudios superiores de negocios más prestigioso de Centroamérica y de gran simbolismo por estar vinculado, desde sus orígenes, a instituciones como Harvard University, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y los principales familias empresariales de la región.

Simbólicamente hablando, la reunión de INCAE significó el inicio de un pacto de Ortega con el gran capital. En ese encuentro participaron empresarios de gran peso que por décadas habían estado en lados políticamente opuestos con Ortega y que en muchos casos habían sido los principales financiadores de los partidos políticos que por 16 años habían derrotado al FSLN en las urnas. En esa ocasión Ortega afirmó “Esta es una reunión sin precedentes… Este es el inicio de una gran alianza, para convertirla en acciones."[2]

El acuerdo fue recibido con optimismo por diversos sectores del país, aún entre críticos de Ortega, que vieron con buenos ojos el compromiso del caudillo otrora enemigo de la empresa privada a no repetir sus acciones del pasado contra la propiedad privada. El pacto con el sector privado también suponía—desde la perspectiva de grupos empresariales importantes—una oportunidad para mantener a Ortega dentro de las reglas del juego democrático.

Una parte central del pacto con el sector privado fue darle al COSEP el carácter de un ente de consulta con el gobierno para la elaboración de leyes y reglamentos. Del 2008 al 2013, el COSEP y el gobierno trabajaron conjuntamente en la elaboración o búsqueda de consenso de 68 Leyes y diferentes Reglamentos del ámbito económico. Actualmente el COSEP participa en 39 instancias público–privadas. Este modelo de alianza “Gobierno-Sindicatos-Sector Privado” fue formalizado en la reforma constitucional del año 2014 y en la aprobación de la Ley de Asociación Público-Privada, en octubre de 2016.

Si bien este modelo de alianza gobierno-sector privado parecía alentadora a primera vista, en la práctica ha significado la pérdida de relevancia del Poder Legislativo como el espacio político para la negociación y búsqueda de consensos, como corresponde en una democracia republicana. Además de tener una súper mayoría parlamentaria de 62 diputados que surgieron de las cuestionadas elecciones del año 2011, el modelo de trabajo que existe entre el gobierno y el COSEP, ha hecho de que Ortega prácticamente no necesite negociar con los partidos representados en la Asamblea Nacional. Este esquema parece haber colocado al COSEP en una posición de cuestionamiento por parte de los opositores más críticos del régimen del Ortega, que ven en esa relación una actitud de complicidad frente al deterioro de la libertad en Nicaragua.

A la par del deterioro del clima político, la extraordinaria expansión de los intereses económicos de Ortega en Nicaragua son también una amenaza para el sector privado en Nicaragua. El enriquecimiento de la familia Ortega y de sus allegados ha alcanzado proporciones quizás nunca antes vista en la historia de los presidentes de América Latina, si se mide ese enriquecimiento en relación al tamaño de la economía del país. Según un análisis de más de 1,200 documentos elaborados por la gerencia de contabilidad y la Dirección de Proyectos de la empresa Alba de Nicaragua SA (Albanisa), realizado por el Semanario Confidencial, entre el año 2008 y 2014 el consorcio de Albanisa había manejado de forma discrecional más de $3,500 millones de dólares.[3] Ese cálculo parece inclusive conservador, como lo revela el libro “El Régimen de Ortega”[4] recientemente publicado por un grupo de investigadores nicaragüenses. En sus primeros años, el ámbito de acción económica de Ortega se mantuvo lejos de las industrias tradicionales dominadas por el gran capital Nicaragüense. Sin embargo, en pocos años las inversiones de Albanisa le han asegurado a Ortega y a su grupo íntimo el control de las industrias de generación y distribución de la energía eléctrica en todo el país, así como incursiones millonarias en otra veintena de industrias desde la construcción hasta la banca, el turismo y los servicios de seguridad privada.[5]




[1] En junio de 2016, el gobierno de Nicaragua expulsó del país al académico Evan Ellis, profesor del Strategic Studies Institute del Army War College y a dos funcionarios estadounidenses del Departamento de Aduanas. Ver La Prensa (16 de junio de 2016) “Ortega expulsa a tres funcionarios estadounidenses”, disponible en: http://www.laprensa.com.ni/2016/06/16/politica/2053243-nicaragua-expulsa-a-tres-funcionarios-de-estados-unidos
[2] Ver nota de la agencia ACAN-EFE (16 de diciembre de 2016) publicada en el diario La Nación de Costa Rica: “Daniel Ortega acuerda con empresarios ‘ejes desarrollo’ para atacar pobreza. Disponible en http://wvw.nacion.com/ln_ee/2006/diciembre/16/ueconomia-la12.html
[3] Ver la investigación de Iván Olivares (9 de abril de 2016), en tres entregas, “La alcancía de Albanisa” disponible en: http://confidencial.com.ni/la-alcancia-de-albanisa/
[4] “El Régimen Ortega” (octubre de 2016), Edmundo Jarquín, coordinador, publicado por PAVSA en Managua
[5] Ver  Octavio Enríquez (septiembre de 2015) Semanario Confidencial. “Albanisa, el Nuevo emporio” Disponible en: http://confidencial.com.ni/archivos/articulo/21956/albanisa-el-nuevo-emporio

jueves, 27 de julio de 2017

El suicidio: un problema de salud pública que no se debe trivializar

¿Conocieron del caso del ciudadano de Managua que se quiso suicidar desde la cúspide de uno de los llamados “árboles de la vida”? Las redes sociales han tomado un poco a la ligera ese caso que refleja el grave problema de la salud mental desatendida en Nicaragua. Otros se han enfocado en hacer comentarios sobre la banalidad de esas carísimas estructuras de metal que le cuestan millones de dólares al año al país. Yo quisiera referirme, brevemente, a dos temas: el suicidio como una de las principales causas de muerte violenta en el país y la desatención que hay a la salud mental, especialmente al problema de la depresión emocional.

Según especialista en siquiatría, en Nicaragua se suicidan anualmente más de 200 personas, lo que en base al tamaño de la población nos coloca como el país con mayor tasa de suicidios por cada 100 mil cien mil habitantes en Centroamérica.

A nivel mundial, el suicido es una de las 3 primeras causas de muerte en jóvenes (de 15 a 29 años de edad). En Nicaragua, el sistema de salud ignora el problema y es casi imposible conseguir atención en el sistema público de salud para las personas en situación de depresión. Quizás por ello, hemos visto que en los últimos años las tasas suicidio en Nicaragua han aumentado hasta en un 25%. Nadie conoce las verdaderas cifras de personas en situación de depresión.

Personalmente me ha tocado conocer casos de depresión emocional muy de cerca y es un problema que no se debe ignorar. Generalmente, por vergüenza muchas personas rechazan pedir ayuda. En el caso de Nicaragua, el suicidio golpea de manera muy fuerte a los hombres jóvenes (más del 70% de los suicidios los cometen hombres). La principal causa es por motivos pasionales y la segunda es por conflictos familiares.

Les invito a no trivializar el suicidio y más bien a tomarlo como un problema serio. Es un flagelo que a diario atormenta a miles de familias en Nicaragua. Si conocen a alguna persona que ha expresado deseos de quitarse la vida, no tomen de manera liviana esa situación o ofrezcan ayuda. No todos los casos de intento de suicidio son tan públicos y mediáticos con el señor que vimos hoy en la TV. Casi siempre el suicidio sucede como resultado de un largo proceso desatendido de depresión a puertas cerradas, cuyas señales son ignoradas por las personas que rodean a la víctima.

Les dejo con este sitio web que ofrece información práctica sobre cómo ayudar a una persona con pensamientos suicidas: https://www.recursosdeautoayuda.com/como-ayudar-a-personas-suicidas/



martes, 11 de julio de 2017

A propósito del 124 Aniversario de la Revolución Liberal

Con los años me siento cada vez más comprometido con las ideas liberales. Soy liberal y estoy convencido que el liberalismo moderno—es decir el compromiso con la promoción y defensa de la libertad individual y de la dignidad de todas las personas sin ningún tipo de discriminación—ofrece soluciones innovadoras a los retos de la sociedad contemporánea.

Sin embargo, hoy que muchos nicaragüenses recordamos la Revolución Liberal de 1893, no siento que la figura del General José Santos Zelaya sea el mejor referente para un liberalismo moderno. A pesar de los logros de su gobierno, de manera objetiva, el General Zelaya fue un dictador.

Ciertamente, para entender el legado de General José Santos Zelaya en su justa dimensión, es necesario analizarlo en el contexto histórico en que vivió pero lo cierto es que Zelaya estableció un estilo de caudillismo idealizado cuya sombra aún nos persigue. Somoza quiso ser el próximo Zelaya y lo logró. El Dr. Arnoldo Alemán intentó lo mismo pero su error de cálculo con el pacto con Ortega hizo que se le quedaran con el mandado y el PLC terminara siendo un socio minoritario en esa acuerdo.

Ahora el caudillo de turno que añora ser el Zelaya del siglo 21 es Ortega. El argumento de quienes lo defienden es el mismo: hay crecimiento económico, hay estabilidad para que el sector privado haga su trabajo y no hay alternativas en la oposición.

Lamentablemente todos los caudillismos en Nicaragua han terminado mal. A pesar de los avances que pueden mostrar en el mediano plazo, ningún caudillo ha podido dar el salto hacia la modernidad democrática en Nicaragua y se ha quedado estancado en el modelo del caudillismo autoritario de hacienda con una tajona en una mano y un nacatamal en la otra. La versión criolla del pan y circo.

Zelaya fue el creador del mito de que sólo los liderazgos caudillistas generan crecimiento. También creó la idea seductora del dictador benevolente. No obstante, bajo su mandato (1893-1909) Zelaya estableció la reelección indefinida, envió a sus principales opositores al exilio e incluso organizó elecciones donde fue él fue el único candidato.

En 1905 José Santos Zelaya, reformó la Constitución de 1893. En esa reforma se suprimieron los artículos que prohibían la reelección presidencial y se le otorgaron poderes totalitarios al presidente Zelaya, que deseaba ser candidato por quinta vez y seguir gobernando sin oposición. En el mes de Noviembre de ese año, Zelaya organizó unas elecciones donde él fue el único candidato, convirtiéndose nuevamente en presidente con una constitución hecha a su medida. Los excesos dictatoriales de Zelaya fueron el principio del fin de su gobierno, ya que pocos años más tarde—el 17 de diciembre de 1909—fue obligado a dimitir, y salió al exilio. La salida de Zelaya abrió un sangriento capítulo para Nicaragua.

Curiosamente, tanto el FSLN como el PLC e instituciones como el Ejército de Nicaragua, invierten muchos recursos en exaltar la figura de Zelaya, porque es un instrumento didáctico subliminal para hacernos creer a las nuevas generaciones que los caudillos son buenos. Por otra parte, líderes liberales más democráticos como José Madriz, Benjamín Zeledón, René Schick y Ramiro Sacasa han sido completamente olvidados.

Creo que la tarea pendiente de las nuevas generaciones de liberales en Nicaragua es empezar desde el principio: hacer formación política sobre qué es el liberalismo a la luz de los conceptos de la democracia moderna y tener la valentía de tomar distancia de los caudillos militares que gobernaron en siglos pasados.


sábado, 24 de junio de 2017

Acerca del millonario robo de alimentos a ENABAS: un crimen contra la niñez en Nicaragua

El Director de operaciones de Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas), Nelson Israel Largaespada y otros funcionarios de ENABAS, desde el 2010 venían robando miles de quintales de granos básicos y alimentos que estaban destinados para la merienda escolar. Esos ladrones de ENABAS y sus socios saquearon al menos 15.4 millones de córdobas en alimentos entre 2015 y 2016 según admite el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República (PGR).

¿Es creíble que semejante robo se haya dado sin conocimiento del FSLN y de otros altos funcionarios? ¿Dónde está el supuesto control de la Presidencia? ¿Dónde están los contralores?

Para colmo vos, yo y todos los que pagamos impuestos estamos empezando a pagar una deuda multi-millonaria de ENABAS a Alba-Caruna por 458 millones de Córdobas, cuando por años se le dio atol con el dedo a la población diciendo que esa era “ayuda Venezolana” y no era deuda pública. Ahora resulta que se tiene que pagar vía impuestos. Nadie ha sabido explicar esa deuda de ENABAS. Este saqueo del Estado, a todos niveles, equivale a un crimen en un país como Nicaragua, en donde más de 300 mil niños y niñas sufren desnutrición crónica según lo admite el mismo Gobierno de Nicaragua.

La población de Nicaragua se estima en 6,085,528 millones de personas en el 2015. De esta, aproximadamente el 37% son menores de edad (según Acevedo). Es decir que la población infantil de Nicaragua al día de hoy es de al menos 2,251,000 niños y niñas. A la vez, el INIDE (que lleva las estadísticas oficiales del país), admite que el 13.4% de los niños sufre desnutrición crónica; es decir, que de manera extremadamente conservadora, al menos 300 mil niños y niñas están desnutridos “crónicamente” en Nicaragua. Los alimentos sustraídos por años en ENABAS, en gran parte, estaban destinados a combatir la desnutrición.

¿Qué tipo de régimen criminal y corrupto permite semejante acto de crueldad contra la niñez que tiene hambre? Para mí, el tal Nelson Largaespada y sus secuaces son sólo la punta del iceberg en el robo sistemático a ENABAS.

Cada día veo más lejana la posibilidad de que en verdad podamos salir de la pobreza.

Les dejo estos dos artículos de La Prensa, como referencia: http://www.laprensa.com.ni/2017/06/24/nacionales/2251813-saquean-merienda-escolar-enabas y http://www.laprensa.com.ni/2017/06/24/editorial/2251675-estado-paga-millones-deudas-dinero-nadie-explica

martes, 20 de junio de 2017

Breves apuntes sobre el Afro-mestizaje en el Pacífico de Nicaragua

¿Es Nicaragua afro-mestiza o esa afirmación sólo es aplicable al Caribe de Nicaragua?

A propósito de esa pregunta, ayer me encontré un interesante debate en Facebook iniciado por los siempre provocadores y brillantes señores Adolfo Acevedo Vogl y Cornelius Hopmann. El debate era en torno a qué tan presente, desde el punto de vista étnico y de mestizaje, es la herencia africana en el Pacífico de Nicaragua. Como aporte al debate hice un rápido resumen de mis apuntes sobre el tema, de mis años como estudiante-asistente del Dr. Germán Romero Vargas, quien creo es que la persona que más acuciosamente ha estudiado el tema. A continuación hago en resumen de las opiniones que antes compartí en esa red social.

El afro-mestizaje en el Pacífico de Nicaragua es un tema sobre del que poco se conoce. Al respecto, es interesante releer al maestro Germán Romero Vargas, con quien tuve la oportunidad de colaborar por algunos años como un estudiante-asistente.

En ese sentido, les reseño algunos hallazgos relevantes, que son muy difíciles de refutar al venir de fuentes primarias, como son los archivos coloniales: En el siglo 18 y 19 la mayoría de la población de Rivas era étnicamente "mulata" según los archivos oficiales de la época: de los 829 bautizos que hubo en Rivas entre 1811 y 1821, 25 fueron de españoles, uno de mestizo, 294 fueron de indios y 494 de “mulatos”.

Esa tendencia era similar en otras ciudades y pueblos del Pacífico de Nicaragua. Por ejemplo, en Acoyapa, según los archivos bautismales entre 1785 y 1791, la etnia de los niños y niñas bautizados de resume así: “41 indios, 34 mestizos, 91 españoles, y 107 negros”.

Según los censos archivos coloniales, estudiados minuciosamente por Germán Romero Vargas, para 1752, el 60% de la población de Granada era negra en sus distintas acepciones según los códigos de clasificación étnica de la época (mulatos, zambos, etc..)

Las pruebas de un afro-mestizaje significativo en ciudades del Pacífico, son muchas. 
En Santa Ana, Chinandega, los denominados “mulatos” constituían el 20% de la población; en Chichigalpa, el 36%; en Nuestra Señora el Viejo, el 25%; y en el Realejo constituían el 80% de la población. Y la lista sigue. Romero Vargas también rescata varios ejemplos de familias notables del pacífico y de gran influencia política, que tienen alguna ascendencia africana.

Cuando la introducción de personas de origen africano cesó en Nicaragua, la población negra se fue mezclando aceleradamente con la población indígena, que había mermado en algunas zonas del país hasta en un 85% (y más) por una serie de factores incluyendo la exportación de indígenas como esclavos, a Perú y Panamá.

Por razones ampliamente conocidas y ya estudiadas, la historia oficial de Nicaragua ha hecho creer que el mestizaje en el Pacífico ha sido únicamente entre pueblos originarios (indígenas) y españoles. Nada más lejos de la verdad. Este es un tema que también ha sido estudiado por varios autores y académicos de forma abundante y de los cuales resumo algunos: 
  •  “Africanos y Afromestizos en la historia colonia de Centroamérica” (De varios autores incluyendo a Romero Vargas, Ph.D. De las págs. 55 en adelante hay información fascinante). Además, de lectura obligatoria “Las estructuras sociales de Nicaragua en el Siglo 18” de Romero Vargas.
  • Sugiero leer la tesis doctoral (Ph.D. en historia para University of California at Berkeley) del Dr. Sergio Zeledón “Fighting intervention in Nicaragua in the age of British -American conflict 1820—1920”. La introducción confirma la tesis de que Nicaragua es Afro-mestiza, con una base abundante de datos primarios.
  • El “Barraco Descalzo” de Erick Blandon (PhD en literatura, Universidad de Pittsburgh), es también de lectura obligatoria aunque no sea el afro-mestizaje el tema central. Sin embargo, Erick desmonta con brillantez y acuciosidad la forma en que se construyó desde las élites tradicionales, la narrativa dominante del mestizaje que hoy tomamos como referencia cultural en Nicaragua.
  • Esta pequeña lista, que no es del todo completa, debe incluir el trabajo de gran calibre de Justin Wolfe, The Everyday Nation-State, Community & Ethnicity in Nineteenth-Century Nicaragua.
  • También hay que leer un pequeño trabajo muy interesante de Melanie Y. White de la University of Pennsylvania.
  • Sin ser o pretender ser un trabajo académico-investigativo, está la muy valiosa obra el “Tambor olvidado: Mulatez y mulatidad” de Sergio Ramírez. Muy buena. 
  • Finalmente les comparto el enlace a uno de los capítulos del Libro de la Defensa Nacional de Nicaragua (2005), denominado “El Estado, El Territorio y la Identidad Nacional de Nicaragua” escrito por Francisco Barbosa y este servidor, con aportes del Dr. Romero Vargas y otros especialistas. El capítulo puede leerse aquí: http://bit.ly/2syR5cR


 Espero que los apuntes y trabajos sugeridos, nos impulsen a lograr un reconocimiento colectivo más amplio del afro-mestizaje en el Pacífico de Nicaragua. Esa riqueza cultural, genética y étnica, hasta ahora poco divulgada, debe abrazarse y celebrarse.

domingo, 7 de mayo de 2017

Papá, te quisiera contar que...

Con frecuencia escucho a algunos amigos/as, quejarse sobre sus padres. Cada quien tendrá sus razones para renegar o alegrarse por el progenitor que le tocó en la vida. No es extraño que existan papás con relaciones complicadas con sus hijos/as. Con los años he entendido que la formación de una masculinidad sana y de una paternidad responsable—o la importancia del diálogo intergeneracional—son temas del que pocas veces hablamos. Pero ese es un asunto para conversar en otro momento. Quisiera más bien referirme a las personas que tienen la bendición de tener a sus papás físicamente con ellos:

Puede ser que tu papá este cerca o viva en la distancia. O que, a pesar de vivir cerca de vos, la comunicación entre ustedes dos no sea la mejor. Lo cierto es que la vida te ha dado la oportunidad de poder mirarle a los ojos para conversar o para hacerle las preguntas que siempre le has querido hacer y tenés guardadas todavía. O simplemente, para darle un abrazo o tomarte un café o una cerveza con él. ¡Aprovechá que está ahí y llámalo pronto! Cuánto quisiera yo tener esa oportunidad que vos tenés. Tendría tantas cosas qué contarle, pero se me fue hace ya 32 años.

Papá, te quisiera contar que...

Quisiera contarte que pude aprender a jugar ajedrez de forma autodidacta y que llegué a amar ese juego tanto como vos. Las fichas quedaron arregladas en el tablero esperando que me explicaras los movimientos. Pero esa lección de ajedrez tuvo que esperar como muchas otras cosas que quise aprender de vos.

También te contaría que leí muchas veces “Las Venas Abiertas de América Latina”, el único libro que me quedó de tu pequeña biblioteca. Ahora entiendo mejor tu fervor revolucionario. Sin estar necesariamente de acuerdo en muchas cosas, tengo la sensación que compartimos las mismas utopías y que tendríamos unos debates intensos e interesantes. 

Te quisiera contar que, al igual que vos, recorrí por años las mismas montañas del norte de Nicaragua, donde trabajaste con tanta entrega ayudando a las cooperativas de las zonas de guerra. La gente aún te recuerda con gratitud. Conocí algunas ligas campesinas de beisbol que organizaste y hasta una de las escuelas que ayudaste a construir en medio de la selva.

¡Y te contaría que repudio a los dictadores con tu misma convicción!

Te quisiera hablar de tu nieta Alejandra. Papá, notarías en mi entusiasmo lo feliz que me hace tu nieta y te llevarías tan bien con tu nuera. Sin duda estarías orgulloso de la amiga y cómplice que Dios me ha dado por esposa.

Sabrías que tu sonrisa sigue viva en la sonrisa de tus otras nietas y nietos.

Nos reiríamos mucho de las anécdotas que he recopilado de tus años de juventud en Matagalpa, en Diriamba y en Santiago de Chile. De seguro me aclararías que algunas de esas anécdotas de tus escapadas adolescentes son exageraciones de tus amigos, y me contarías otras historias que aún no conozco.

Te contaría lo mucho que te he llegado a admirar a través de mi madre, que te ha seguido amando fielmente como el día en que se conocieron. Y quizás, si te animás, te pediría que me dejaras leer tus poemas.

Si acaso tuviera algún reclamo, eso lo dejaría para después. Al fin al cabo, ¿qué te podría reclamar yo, desde mi humanidad imperfecta a mis 40 años de edad, cuando ya he vivido ocho más años que vos? Para las preguntas complejas habría otro momento. Es más importante jugar la partida de ajedrez que jamás pudimos iniciar.