jueves, 14 de marzo de 2019

Sanciones Europeas y el aislamiento del régimen

La resolución del Parlamento Europeo es un hecho sin precedentes en la historia de Nicaragua. Quizás para un sector de la población este tipo de resoluciones no son suficientes, pero es fundamental entender que esto es sólo el comienzo de una escalonada de presión internacional muy fuerte contra el régimen de los Ortega. El régimen está arrinconado.

Para quienes conocen los procesos internacionales, saben que no es común que el Parlamento Europeo emita ese tipo de resoluciones en tiempos relativamente cortos y con semejante nivel de consenso (322 a favor y 25 en contra). ¡Impresionante! Ahora la Unión Europea (entidad técnica del sistema Europeo) deberá hacer caso a la resolución del principal cuerpo político de esa Unión, si Ortega al fin no muestra voluntad hacia el cambio democrático.

Creo que es necesario agradecer la incidencia incansable del grupo amplio y diverso de nicaragüenses autoconvocados en Europa que han trabajado de la mano de eurodiputados amigos. Les conozco y se que han puesto noches enteras de desvelo, logrando cambiar los corazones fríos que hace meses se rehusaban a aprobar sanciones. Los autoconvocados han podido más que los millones de dólares de lobby del FSLN (apoyado por Cuba), más que todas las misiones del canciller Moncada y del embajador de Nicaragua ante Bélgica la Unión Europea, Lautaro Sandino. Sin embargo, el principal agradecimiento es las presas y presos políticos, cuya valentía ha movilizado la opinión pública mundial. ¡Los veremos libres pronto!

El próximo paso es el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Otro cuerpo difícil, complejo, con gran presencia de países amigos de las dictaduras. Pero también en ese Consejo habrán sorpresas. La presión internacional será una punta de lanza para forzar al régimen a que acepte una salida pacífica a esta grave crisis provocada por la sed de poder de los Ortega-Murillo.

Fuerza! Esperanza! Resistencia!

miércoles, 6 de marzo de 2019

Comunicado de las presas políticas desde la cárcel de mujeres La Esperanza; en el cual anuncian el inicio de una huelga de hambre desde el 27 de febrero.

La Esperanza, Miércoles 27 de febrero de 2019.

Las prisioneras políticas en resistencia quienes fuimos secuestradas y encarceladas injustamente por la dictadura de los Ortega-Murillo, queremos emitir el siguiente comunicado esperando que llegue a todos los hogares nicaragüenses y más allá de las fronteras donde haya un compatriota o un corazón solidario.

Llevamos meses secuestradas ilegalmente, viviendo a diario la represión, constantes humillaciones, tratos crueles e inhumanos y en lugar de sentirnos representadas nos sentimos simples piezas en el tablero donde juegan los que tienen control político y económico y no podemos entender cómo llegamos a esta situación en donde se instaura un diálogo cuando a pesar de haber más de 500 muertos, 700 apresados, más de mil heridos y miles de exiliados, el gobierno sigue sin mostrar voluntad de resolver el conflicto socio político, sigue reprimiendo y asesinando con paramilitares, apresando y torturando con la policía orteguista a la población; ha creado una farsa al cambiar las medidas cautelares de un grupo de presos políticos  en lugar de la libertad de todos y todas y con la complacencia de la Alianza Cívica tampoco han mostrado transparencia ni antes ni durante el diálogo excluyendo a sectores de importancia e impacto nacional como el movimiento campesino, las madres de asesinados y prisioneros políticos, movimientos feministas, entre otros.

Por esto y esperando que sirva como protesta cívica de mayor alcance, las siguientes prisioneras políticas:
1. Nelly Marilly Roque Ordoñez
2. Amaya Coppens Zamora
3. Yaritzha Rostrán Mairena
4. María Peralta Cerrato
5. Jamileth Gutiérrez Moncada
6. Solanghe Centeno Peña
7. Johana Delgado
8. Karla Matus Méndez

Hemos decidido iniciar una huelga de hambre indefinida, desde el día miércoles 27 de febrero del 2019, momento en que se inició la negociación con el gobierno.

Nosotras no nos hemos rendido ni claudicaremos, hemos vivido la represión en nuestros territorios y sufrimos la muerte de nuestros hermanos de lucha por defender la justicia y la democracia; habiendo incluso sacrificado nuestra libertad para que se logre la de Nicaragua. Por ello queremos instar al pueblo a unirse en nuestra lucha contra la tiranía de la forma en que puedan. Nosotras hemos decidido sacrificar también nuestra salud intentando que esta protesta sea un eco de la necesidad imperante de recuperar nuestra soberanía, libertad, nuestros derechos y nuestra dignidad. No dejemos pasar más tiempo porque eso necesita el dictador. Debemos actuar codo a codo, marchando sin miedo. Este régimen aparenta más fuerza de la que tiene pero puede fortalecerse mediante pactos o por la indiferencia ante sus crímenes.

Responsabilizamos al gobierno y al sistema penitenciario de mujeres por las negligencias que pueden ocurrir en materia de salud y pedimos al pueblo de Nicaragua, a la comunidad internacional y al mundo, que no haga oídos sordos ante nuestro clamor por justicia.

¡Patria libre y Vivir!
¡La sangre derramada será olvidada!

Firman:
Yaritzha Mairena
Karla Matus
Nelly Roque
Amaya Coppens
Solange Peña
María Adilia Peralta Cerrato
Jamileth Gutiérrez Moncada
Johana Espino

miércoles, 27 de febrero de 2019

Sabemos cuál es la ruta: ¡Libertad, Democracia, Justicia! Esa ruta sólo es posible, con la salida de Ortega.

Quienes creemos que la libertad, la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos se pueden alcanzar a través de la resistencia no-violenta, estamos obligados a darle un voto de confianza al equipo negociador de la Alianza Cívica. Todas las suspicacias son naturales, pero la búsqueda de la paz con justicia no es camino fácil. Es una ruta angosta, con muchos obstáculos. Debemos estar alertas y vigilantes.

También la comunidad internacional está del lado de la ciudadanía y el mensaje que nos han enviado es claro: “Ortega ha recibido un ultimátum, pero antes de seguir aprobando sanciones internacionales contra ese régimen, los nicaragüenses se deben sentar entre ustedes para encontrar una ruta de transición hacia la democracia.”

Sabemos cuál es la ruta: ¡Libertad, Democracia, Justicia! Esa ruta sólo es posible, con la salida de Ortega.

Sigamos exigiendo la liberación de todos los presos políticos.

Claro que habríamos querido la liberación de todos los presos políticos. Habríamos querido un equipo negociador más incluyente. Insistimos en que la Alianza aún está a tiempo de incluir a delegados del Movimiento Campesino y familiares de las víctimas.

Hoy es día de unidad contra la dictadura, que es un ídolo con los pies (y la cara) de barro.

Finalmente, para aquellos que somos creyente, hoy también es día de ayuno y oración por Nicaragua.

¿Están dadas las condiciones para un diálogo?

Alguien equivocadamente me acaba de decir: “Deja de ser político y no apoyes esta negociación”. Quiero aclarar: Si mi opinión fuera política, más bien me sumaría a las voces contra la negociación, que son claramente la mayoría y es la posición más popular.

Los políticos siempre dicen lo que las mayorías quieren escuchar; pero no me vayan a mal interpretar. Creo que las voces críticas tienen justificación, dada la historia de pactos y arreglos entre élites que ha marcado a Nicaragua. Las suspicacias tienen fundamento.

Sin embargo, mi voto de confianza a la Alianza Cívica, nace de mi profunda convicción personal y espiritual de que tenemos que hacer hasta lo imposible para salvar a Nicaragua de un conflicto aún mayor. Puede parecer ingenuo, pero la búsqueda de paz con justicia merece el sacrificio de volverse a sentar con el régimen, por poco popular que sea esa posición.

¿Están dadas las condiciones para un diálogo? Claramente no. Por eso decimos que esto ya no puede ser un diálogo. Tiene que ser una negociación rápida y enfocada en la salida de esta dictadura. No puede ser para darle oxígeno al tirano, que es lo que él quiere. Es ahí en donde una ciudadanía unida y vigilante, tiene el papel protagónico de esta lucha.

¿Están en esa mesa los sectores que deberían estar representados? No. Y eso nos preocupa.

Me costó mucho resistir mi indignación por la ausencia de esa mesa de diálogo del Movimiento Campesino, que fueron los verdaderos iniciadores de esta alzamiento cívico. Falta también la representación de las familias de las víctimas. Creo que ese es un error serio que en las próximas rondas se debe resolver. También se debe resolver la urgente necesidad de garantes internacionales.

Como ustedes saben, algunas voces sumamente críticas contra el régimen hemos siendo excluidas de varios procesos por considerarnos “extremistas” y “conflictivos”. A algunos se nos prohibió participar en la primera fase del diálogo y a otros se les ha excluido de esta segunda fase. Incluso, muchos de los más críticos están muertos, presos, o en el exilio.

Lo que el dictador no entiende, es que la lucha por salir de la dictadura no es una lucha de individuos. La lucha por la libertad de Nicaragua es un anhelo y compromiso colectivo, ciudadano, y diverso. Pueden haber enfoques y diferencias en el camino, pero no hay duda de cuál es la ruta: Unidad, Democracia, Libertad.

sábado, 16 de febrero de 2019

¡Ojo billar!

Hay que saber analizar señales importantes. El régimen de los Ortega-Murillo está desesperado. La semana pasada hicieron una llamado a reunirse con la OEA; también recibieron un ultimátum de los Eurodiputados que ha sido más fuerte de lo que esperaban. A la vez, la situación del régimen de Maduro en Venezuela, su principal socio, es muy delicada. Los Ortega saben que la probabilidad de aplicación de la Carta Democrática es real y hay amenazas serias de sanciones europeas individuales. Para colmo, ya ningún banco en Nicaragua quiere mover dinero del conglomerado de Albanisa, que se ha visto muy golpeado por las sanciones a PDVESA. Al ligarse a todas las empresas de Albanisa con PDVESA, dichas empresas sólo podrán operar con dinero en efectivo, es decir no les aceptarán cheques ni transferencias bancarias (lo que es imposible en el mundo financiero moderno) y ya están sujetas a posibles sanciones internacionales por el origen de los fondos venezolanos (lavado de dinero y narcotráfico).

¿Cuál es la estrategia del régimen? Quieren recurrir a una apresurada “negociación” con la ayuda de interlocutores internacionales y ofrecer (como si fuera gran cosa), reformas electorales.

Reiteramos: No es posible hablar de reformas electorales ni de elecciones mientras haya presos políticos secuestrados en Nicaragua y mientras continúe la política de represión a la ciudadanía. Debemos estar unidos en esa sólida posición ética de la búsqueda de la Verdad, la Justicia y la Democracia, como los objetivos de fondo de la insurrección cívica de abril.

Hay que estar alerta a cualquier señal de PACTOS o ARREGLOS que atenten con la sangre derramada y las aspiraciones de democracia de la ciudadanía autoconvocada.

Para enfrentar las mañas políticas del régimen—que ya pidió ayuda al Vaticano—es importante consolidar una UNIDAD ciudadana real, incluyente, representativa y con capacidad de incidencia y de vigilancia.

martes, 12 de febrero de 2019

¡José Iván Cruz, otra víctima de la dictadura!

Cuando a algún incauto o insensible se le ocurra decir la barbaridad de que “todo está normal en Nicaragua”, hay que recodarle el nombre de José Iván Cruz Gutiérrez, quien hoy se quitó la vida en un acto desesperado frente a la persecución del régimen de Daniel Ortega.

El hermano de José Iván es el preso político Max Cruz, secuestrado por el régimen desde el 7 de octubre de 2018 en Ometepe, por participar en una caravana de bicicletas contra el régimen. La policía sandinista no sólo lo apresó, sino que disparó siete veces en la pierna de Max. A falta de atención médica adecuada, Max decidió iniciar, desde la cárcel, una huelga de hambre que aún mantiene. Existe riesgo de que pierda su pierna.

Mientras tanto, su hermano José Iván, permanecía en una casa de seguridad, oculto, bajo permanente acecho policial. La presión, el acoso, la falta de libertad, la angustia por la situación de su hermano Max, lo empujaron al suicidio, que es la más desesperada de las acciones que pueden tomar un ser humano.

¡Nada está normal!

Miles de jóvenes y de campesinos siguen dentro de Nicaragua escondidos en casas de seguridad. Me consta porque todos los días recibo mensajes desesperados de muchos de ellos que incluso llevan semanas enteras sin ver la luz. Nunca en la historia de Nicaragua hubo una persecución tan extrema, tan diabólica, tan absurda, contra ciudadanos que simplemente quisieron expresar su voz.

¡Nada está normal! José Iván está muerto, y eso es por culpa del régimen totalitario de la familia perversa en el poder.

Para aquellos que creen que todo está normal, o que incautamente creen que el régimen es una fiera que se puede auto-regular; se equivocan. Este es un régimen destructor que le ha declarado la guerra a sangre fría a todos los que no piensan como los carniceros del Carmen.

No conocía José Iván, pero su decisión de quitarse de la vida me ha dolido profundamente como si fuera un amigo. Conozco tantos jóvenes en una situación igualmente desesperada. ¿Quién soy yo para pedirles paciencia? ¿Quién soy para pedirles que sigan creyendo en una negociación o en un diálogo?

Poco a poco el tiempo se agota; y el régimen comete la estupidez de confundir la apuesta por la paz, con el miedo. ¡Se equivocan! La gran mayoría de la población nicaragüense, ama la paz, pero también ama la libertad. No existe forma humanamente posible de regresar al estatus quo de antes del 18 de abril. Esa normalidad existe sólo en la cabeza ilusa de los que creen que el pueblo se acostumbró a vivir en dictadura.

Como creyente, me siento obligado a seguir orando sin cesar para que los tiranos de corazón duro y sus seguidores engañados abran los ojos. Pido a Dios que reflexionen, antes de que sea demasiado tarde.

¡José Iván, es otra víctima de la dictadura!

Nueva Nicaragua: Nueva Constitución

Unas de las discusiones centrales en el marco del Consejo Permanente de la OEA con relación a Nicaragua, es la discusión en torno a la existencia (o no) de una alteración del orden constitucional que afecte gravemente el orden democrático. Como es de esperar en el derecho, hay muchos puntos de vista. Al igual que muchos especialistas mucho más calificados que yo, comparto la hipótesis de que en Nicaragua sí ha habido una serie de graves alteraciones al orden constitucional. Éstas no se limitan a los hechos del 2018, sino que desde mucho antes.

De manera particular, es fundamental volver la mirada al día lunes 10 de febrero de 2014, fecha en que Nicaragua despertó con una nueva Constitución Política que por disposición final establecida en la propia ley de reforma parcial, Ley No. 854, entró en vigor el mismo día de su publicación. A manera de recordatorio, esa novena reforma constitucional fue la que estableció el ya conocido “modelo de gobierno de alianza, diálogo y consenso con empresarios y trabajadores” (art. 98 y 101). Esa reforma también tuvo como resultados:

1) El fortalecimiento de un modelo político “Híperpresidencialista”;
2) El debilitamiento del control civil democrático sobre las fuerzas armadas y el establecimiento de una relación presidencial directa del presidente con el Ejército y la Policía sin necesidad de intermediación ministerial civil;
3) institucionalización del modelo de gobierno;
4) diseño de un modelo económico corporativo;
5) instauración de un modelo político-partidario de organización local, denominado “democracia directa” (en la práctica era la profundización del modelo político iniciado en 2007 con los Consejos del Poder Ciudadano); y
6) reforma institucional del sistema judicial.

En enlace que les comparto más abajo, a una análisis a profundidad realizado por el IEEPP en 2014, denominado “El cambio de las reglas del juego democrático en Nicaragua.” Si están interesados en conocer mejor como el régimen de Daniel Ortega usó el derecho para formalizar su control de las instituciones, les invito a leer ese estudio del IEEPP, que en una de sus partes concluye—de forma casi profética—que con esas reformas se produjo “un cambio de las reglas del juego democrático que puede tener consecuencias negativas para la democracia representativa y participativa...” El estudio ofrece conclusiones en torno a cinco grandes asuntos:

1. la reelección,
2. el presidencialismo y el cambio de reglas electorales;
3. los riesgos y las oportunidades para la democracia representativa;
4. los riesgos y las oportunidades para la institucionalidad democrática
5. y las oportunidades derivadas de la precisión de ciertos derechos individuales y colectivos.

Es muy ilustrativo recordar que el estudio señala los grandes peligros del “modelo corporativo” establecido en alianza con el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) y recalca que “la alianza posee rasgos propios de un régimen corporativo no democrático, donde ciertas organizaciones designadas tienen una relación privilegiada con el poder, y se proyectan ante la sociedad como entidades reconocidas, protegidas o tuteladas que hacen una labor de intermediación entre la sociedad y el Estado.” La inclusión en la reforma del modelo de alianza entre el Gobierno y los empresarios, implicó la oficialización de un sistema de decisión corporativo, y el abandono de mecanismos más inclusivos de participación ciudadana anteriormente utilizados para consensuar o dirimir los desafíos económicos del país. Al respecto, el estudio del IEEPP señalaba que ese modelo de la alianza se confronta directamente con derechos fundamentales como el principio de igualdad y de no discriminación en tanto que, de acuerdo con la propia Constitución, los “ciudadanos tienen derecho de participar en igualdad de condiciones en los asuntos públicos y en la gestión estatal” (art. 50), debiendo el Estado garantizar por la ley, tanto a nivel local como nacional, “la participación efectiva del pueblo”, siendo además una obligación del Estado, “eliminar los obstáculos que impidan de hecho la igualdad entre los nicaragüenses y su participación efectiva en la vida política, económica y social del país” (art. 48).

Finalmente, no podemos olvidar que esa reforma también oficializó el arbitrario otorgamiento de megaproyectos como el canal interoceánico para el que se establecieron mecanismos propios y expeditos de expropiación. En resumen, uno de los aspectos clave de la transición democrática, es que Nicaragua va a necesitar una nueva Constitución a la medida de las aspiraciones democráticas que se hicieron latentes en abril de 2018, y que no se conformarán con un texto constitucional elaborado a la medida de una régimen no democrático. Es cierto que tenemos muchos temas urgentes, pero entre ellos, está la refundación de un estado democrático no sólo en su dimensión ética y de participación ciudadana (que son las más importantes), sino también en lo jurídico y administrativo.

El estudio completo elaborado por el IEEPP puede ser obtenido en esta enlace: https://www.ieepp.org/media/files/publicacion-5-390.pdf