lunes, 28 de octubre de 2013

Apuntes rápidos en respuesta a preguntas sobre "The Global Gender Gap Report 2013"


Esta mañana mis amigos Diedrich Carrazco y Johnathan Ordóñez me consultaron mi opinión sobre el Índice Global de Diferencias de Género 2013 (The Global Gender Gap Report), realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), en cuya edición más reciente Nicaragua sale muy bien posicionada. Antes de todo, debo aclarar que no tuve ninguna participación en la elaboración de este informe pero por mi relación de exalumno del Profesor Ricardo Hausmann (uno de los artífices del informe) y mi vínculo con el foro, comprendo las consultas que muchos amigos han hecho. Dado que esta consulta es recurrente por varias fuentes, considero prudente tomarme el tiempo para dar una respuesta que, aunque rápida, espero sea completa. 

En primer lugar, debo admitir que yo mismo me sentí sorprendido cuando vi la posición de Nicaragua en esa “ranking” del foro, ya que como una persona más o menos involucrado e informado en los temas de inclusión social y participación de las mujeres nicaragüenses, considero que nuestro país deja mucho que desear en este ámbito estratégico para el desarrollo humano de todo país. Sin embargo, luego de estudiar el reporte y conversar con amigos-as del foro, he quedado convencido de la objetividad de este reporte, específicamente en los parámetros que ocupan la atención de este ranking: “gender gap” o brecha entre géneros. Dicho de otra forma, el ranking no mide el bienestar absoluto de las mujeres sino la posición relativa de inclusión en relación (estadística) a la de sus paras masculinos.

Es interesante que los hallazgos del Foro Económico son compatibles con los que este servidor encontró cuando coordiné una investigación sobre “disparidades sociales” que UNICEF nos encargó durante mis años de investigador en el  Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP). En aquel momento (2008) encontramos que en el caso de la educación, la exclusión de niñas en el sistema educativo nicaragüense no era significativamente superior a la exclusión de niños. Es decir que, en comparación a otros países del mundo (ejemplo: Pakistán, países del África Subsahariana, Afganistán, Bolivia etc.), estadísticamente hablando, las exclusiones sociales en Nicaragua tienen que ver más con el ingreso económico de la familia (niveles de ingreso medidos sobre la base de ingreso per capita o encuentas de medición de niveles de vida) y no con el género. Sin querer restar importancia a la realidad innegable de las niñas de familias en situación de pobreza en Nicaragua sufren una doble situación de privación (i.e. la de derechos sumada a la de brechas al acceso a servicios básicos y a su bienestar integral) lo cierto es que al hacer un análisis comparativo global, en Nicaragua la exclusión social tiene que ver más con la privación de ingreso económico adecuado (especialmente al empleo productivo) y a servicios básicos, que con condiciones de género. En aquella oportunidad, la comparación global fue posible gracias a que usamos la llamada metodología de Bristol, que permite comparación entre un número específico pero limitado de países. 

La reflexión anterior es un preámbulo para explicar el porqué el índice del Foro Económico Mundial hace mucho sentido para el caso de Nicaragua. Este índice evalúa cuatro rubros, con una calificación en la que 1 significa una mayor incursión femenina y equivalencia en cuanto a oportunidades con su contraparte masculina.

En participación económica observa la diferencia de salarios y el acceso a empleos que requieren varios años de educación, mientras que en el poder político toma en cuenta la representación de hombres y mujeres en la toma de decisiones. En logros educativos, el informe mide el acceso a educación básica y secundaria, y en salud, la expectativa de vida.

Los rubros que permitieron el avance de Nicaragua es el de empoderamiento político, que en la metodología del foro se mide principalmente por medio del número de mujeres en cargos de elección popular. Ese es un parámetro que puede ser cuestionable pero es uno de los pocos que puede ser medido objetivamente de país a país (contando el número de asientos en un parlamento). En ese sentido, Nicaragua mostró un avance estadísticamente gigantesco de un año a otro en relación a los otros países, al mismo tiempo que –como expliqué al inicio—no hay exclusiones mayores en otros indicadores. ¿Qué quiere decir eso? Que si “todo lo demás se mantiene constante”, el avance en uno de los parámetros de forma notable mueve a ese país (en este caso Nicaragua) de forma significativa en el ranking.

¿Porqué sucede eso? En primer lugar, sucede porque la forma en que están diseñados estos parámetros hace que sea muy difícil pegar saltos grandes de un año a otro en el ranking (que es una lista de países) pues los avances en un único parámetro no modifican, necesariamente, la posición estadísticamente relativa del país en cuestión con el resto de países en el ranking. Para avanzar, habría que mostrar avances en varios parámetros de forma concurrente. En segundo lugar, en países como Nicaragua, los “gaps” (brechas) no son marcadamente superiores (con algunas excepciones como el de empleo y el de ingreso) al que exhiben otros países del ranking. Eso quiere decir que un cambio grande en un parámetro hace que el país avance RELATIVAMENTE a los otros países que, en el año del reporte, no mostraron avances. 

En tercer lugar, el promedio de este subíndice (que se usa para hacer comparaciones relativas entre países) es bajo; lo que indica que globalmente las mujeres sufren una exclusión notable de participación política medida como “brecha” de la participación de los hombres. El promedio de este subíndice es 0.211 y en el 2012 Nicaragua mostró un 0.489 que es más del doble del promedio global!
Observen los puntajes del índice completo para Nicaragua en años previos: 0.6566 (2006), 0.6458 (2007), 0.6747 (2008),  0.7002 (2009),  0.7176 (2010), 0.7245 (2011) y 0.7697 (2012).  Notarán que las diferencia de año a año son muy pocas por las razones antes expuestas, por lo que una variación notable en un indicador de peso, mueve al país en el ranking de forma más “fácil” a la de países con disparidades más marcadas en varios parámetros. Los otros subíndices de Nicaragua (a diferencia del de empoderamiento) no muestran grandes variaciones con respecto a años anteriores.

No puedo finalizar esta nota sin señalar una crítica a este índice (hay muchas otras, pero me voy a referir sólo a una de ellas): Este índice tiene la limitante de dejar por fuera una medición adecuada de las brechas a la seguridad física integral de las mujeres, especialmente en relación a la equidad de los sistemas de justicia. El equipo investigador y de diseño del índice (WEF y Harvard University) procuraron usar parámetros que fueran fácilmente comparables entre países, haciendo del índice una herramienta estadísticamente muy precisa pero a la vez incompleta.

Un comentario final es que este avance en el sub-índice de participación política es notable no solo para Nicaragua.  La región de América Latina y el Caribe es una de las que más avances relativos muestra en comparación a otras zonas del mundo. 

El reporte completo puedo ser leído aquí (los resultados de Nicaragua aparecen a partir de la página 298): http://www3.weforum.org/docs/WEF_GenderGap_Report_2013.pdf

jueves, 17 de octubre de 2013

Apuntes sobre el proyecto de Presupuesto General de la República de Nicaragua (2014)


Hoy se introdujo ante la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional de Nicaragua, la propuesta de “Ley Anual de Presupuesto General de la República 2014”.
Considero que es importante conocer los aspectos centrales del gasto público de Nicaragua, estimado para el año 2014.


He aquí los puntos más importantes:

*Para el 2014, se está proyectando una recuperación del dinamismo de la economía nacional para alcanzar 4.5%. La expectativa es que los impulsos al crecimiento provengan principalmente de las actividades: construcción, pecuario e industria manufacturera.

*Los principales supuestos macroeconómicos del 2014 apuntan a alcanzar una inflación acumulada de 7.1%; tipo de cambio oficial nominal promedio de 26.0 córdobas por dólar, manteniéndose la tasa anual de deslizamiento de la moneda en 5.0%.

*Los salariales y sus gastos conexos serán ajustados hasta un máximo del 5.0%, con excepción de los cargos propios o sustantivos del Ministerio de Educación que será del 9.0%, y en el caso del Ministerio de Salud el ajuste es de un promedio del 7.3%. Se excluyen los gastos de actividades no recurrentes del presupuesto 2013.

*El efecto del reajuste salarial de todas las instituciones presupuestadas es de C$1.033.8 millones.

*Se incorpora al presupuesto de gasto en cada una de las instituciones, el cien por ciento del monto del Bono Cristiano, Socialista y Solidario con 131,381 beneficiarios, incluyendo maestros populares y comunitarios. El efecto en el presupuesto es de C$1,215.0 millones. Las instituciones no presupuestadas asumirán con sus propios recursos la absorción de dicho Bono.

*De acuerdo a la política de una mayor cobertura y calidad de los servicios de educación, salud y seguridad ciudadana, el presupuesto 2014 contempla la contratación de 1,000 nuevos maestros y maestras, 600 nuevas plazas para el Ministerio de Salud y 415 para la Policía Nacional. Para estos objetivos se destina un monto de C$222.5 millones.

*Lo asignado en 2014 al Ejército de Nicaragua y Policía Nacional asciende a C$4,198.7 millones, con un incremento de C$572.1 millones, respecto al presupuesto modificado 2013.

*El Presupuesto General de Ingresos 2014 asciende a C$52,081.5 millones y supera en C$5,819.8 millones al presupuesto de ingresos modificado del 2013, lo que significa un incremento del 12.6% y con una relación de 17.0% del PIB, que es un poco mayor al 16.8% estimado 2013. La mayor recaudación proviene de los ingresos tributarios en un monto de C$48,265.2 millones, o sea el 92.7% del total de los ingresos.

*El Presupuesto General de Egresos 2014 alcanza un monto de C$55,781.1 millones, cifra que en términos nominales se incrementa en 15.2% con respecto al presupuesto modificado 2013.

*En porcentaje del PIB, el gasto social se aumenta del 9.9% en 2013 a 10.5% en 2014, con aumento en los sectores de educación y salud, pues pasan de 4.0% a 4.3% y de 3.1% a 3.3% del PIB, respectivamente, y en los servicios de vivienda y servicios comunitarios, en donde se registra la transferencia municipal. Lo asignado a los servicios sociales por un monto de C$32,095.5 millones, están distribuidos en sectores de educación, salud, vivienda y servicios comunitarios, servicio social y asistencia social, y servicios recreativos, culturales y religiosos.