La promoción de la transparencia en la información pública: una acción ciudadana revolucionaria y transformadora*
Me llena de
mucha satisfacción darles la bienvenida a este “Encuentro de Observatorios de
Derechos Humanos y Prevención de la Violencia.” Uno de los aspectos esenciales
de la razón de ser del IEEPP ha sido la promoción de la transparencia de la
información pública. Más que un centro de investigación, desde su origen IEEPP se
ha definido como una organización promotora de la acción ciudadana para la
construcción de una mejor sociedad, usando como sus principales herramientas,
el conocimiento, los datos, y las evidencias recolectadas sobre realidades
observables en los asuntos públicos, pero que por diversas razones no siempre
resultan obvias para la opinión pública o para los tomadores de decisión.
Basados en
ese enfoque, nuestros procesos de investigación siempre van de la mano de
acciones orientadas a que los hallazgos de dichos procesos sean diseminados en
formatos que hagan que la información sea accesible de la manera más amplia
posible.
Bajo esa
filosofía, cimentada en el convencimiento de que la democracia real sólo es
posible con una ciudadanía informada, hemos desarrollado por varios años dos
observatorios: el de violencias de Nicaragua que es una herramienta virtual que
recolecta, clasifica, analiza y genera datos e información sobre diferentes
tipos de violencia en el país y el Observatorio “Nuestro Presupuesto” que es un
espacio virtual que ofrece información sobre el Presupuesto General de la
República de Nicaragua. En ese observatorio, reconocido internacionalmente como
uno de los mejores en el continente en lo referido a datos sobre presupuestos
públicos, se encuentra información sobre: gastos, ingresos, inversiones y
contrataciones públicas nacionales y municipales del año en curso y de
anteriores.
En base a la
experiencia del IEEPP, encontramos que el desarrollo de observatorios sobre
temas estratégicos para el país, resulta ser no sólo un proceso potente de
transparencia e información pública, sino también un mecanismo de gran utilidad
para facilitar el trabajo de incidencia ciudadana que realizan activistas
locales, o el valioso y cada vez más difícil trabajo de búsqueda de información
que llevan a cabo los y las periodistas independientes, que desde el año 2007
han debido operar bajo un sistema político de control de medios de
comunicación.
Fue así que
en el año 2010 iniciamos un proceso de mapeo de los observatorios disponibles
en el país. En esa ocasión identificamos 11 observatorios sobre Derechos
Humanos, prevención de violencia y, salud sexual y reproductiva. Posteriormente
nos dimos a la tarea de unir esfuerzos en algunos casos y en otros de compartir
buenas prácticas sobre estas poderosas y útiles herramientas de información
pública.
Luego en
Noviembre de 2014, en coordinación con la BICU, facilitamos el primer encuentro
de Observatorios de DDHH y de Prevención de la Violencia, con el ánimo de
conocer más a fondo las experiencias y aprendizajes de esas plataformas. Pese a
la existencia de distintos observatorios en varias zonas del país, nunca antes
habíamos tenido la oportunidad de reunirnos para intercambiar experiencias y
aprendizajes del trabajo realizamos. Ese primer encuentro sirvió como un punto
de partida para encontrar puntos de articulación que nos permitieran definir
una agenda de acciones conjuntas, y desde luego, la continuidad y
sostenibilidad de los encuentros.
En abril de
2015, realizamos el segundo encuentro de Observatorios donde profundizamos la
necesidad de mantener este espacio de articulación, frente a un entorno
político que se ha caracterizado por obstaculizar cada vez el acceso a la
información pública. En esa oportunidad, el debate se concentró alrededor de la
necesidad de continuar mejorando las metodologías de búsqueda y colección de
información, la construcción de alianzas y la implementación de nuevos formatos
digitales, así como las estrategias de divulgación para poner al servicio de
los diversos públicos, la información que se produce y que cada observatorio
contiene.
En el 2015
IEEPP también realizó el foro “Previniendo las violencias en Nicaragua”
enfocado en conocer experiencias de prevención de Femicidios, tenencia armas,
violencia hacia la niñez, y derechos humanos, que fue una experiencia de arrojó
abundantes aprendizajes sobre cómo mejorar la prevención de violencias,
especialmente hacia grupos históricamente vulnerables como son niñez, juventud,
mujeres y pueblos indígenas. En esa ocasión también se incluyó el seguimiento
al trabajo de los observatorios. No obstante, el año pasado no fue posible
realizar el encuentro de observatorios y eso es algo que había quedado
pendiente en nuestra agenda.
En ese
sentido, me place anunciar que gracias a la Cooperación Suiza en América
Central, hemos logrado retomar los encuentros de Observatorios y además le
daremos continuidad con un segundo encuentro en Octubre de este año.
Agradecemos a COSUDE por su confianza y por su apuesta a fortalecer estos
espacios, cuyo objetivo es intercambiar experiencias sobre el monitoreo de los
derechos humanos, la seguridad humana y la violencia en cada uno de los
observatorios que integran esta iniciativa. A la vez, nos proponemos a que
estos encuentros sirvan para identificar ejes de acción conjunta entre los
observatorios participantes.
El éxito, la
continuidad y el fortalecimiento de estas plataformas estratégicas de
información sólo es posible gracias al trabajo y dedicación incansable de cada
uno de los observatorios presentes. Quiero agradecer de manera muy especial a
la universidad Bluefields Indian and Caribbean University (BICU) por ser
nuestro socio y aliado estratégico en este esfuerzo, prácticamente desde los
inicios. La experiencia de BICU nos ha enseñado mucho. Hoy IEEPP ha logrado
integrar los derechos de los pueblos indígenas y afro descendientes como uno de
los ejes transversales en nuestras líneas de investigación. De la mano de BICU
y de nuestros aliados en las regiones autónomas del Caribe Norte y Sur, no sólo
hemos profundizado nuestro trabajo de investigación en esas zonas del país
tradicionalmente ignoradas por las organizaciones del pacífico, sino que nos
hemos apropiado de una sincero convencimiento de que no es posible ni éticamente
aceptable que Nicaragua continúe actuado como un país de espaldas al Caribe.
A la vez,
quiero agradecer a los observatorios que integran esta iniciativa de la Red
Nacional de Observatorios por la dedicación y compromiso demostrado en el incansable
trabajo por los derechos humanos y prevención de la violencia: Observatorio del
Acoso Callejero (OCAC), Observatorio Voces de CEIMM-URACCAN, Observatorio sobre
femicidios de la Red de Mujeres contra la Violencia, Observatorio de Alianzas
de Centro, Observatorio de las Violencias del Grupo Venancias, Observatorio de
la Autonomía Regional Multiétnica de URACCAN, Observatorio de derechos humanos
y Autonómicos de la BICU, Observatorio de los Derechos de la Niñez y la
Adolescencia de CODENI, Observatorio de Participación Ciudadana de la Red
Local, Observatorio de Católicas por el Derecho a Decidir y por supuesto a los
equipos técnicos de IEEPP encargados del Observatorio de las Violencias y del
Observatorio “Nuestro Presupuesto”.
En todo
sistema político que restringe el acceso a la información, haciendo disponible
sólo aquellos datos que le son favorables, la promoción de la transparencia
resulta ser un acto ciudadano revolucionario y transformador. Es gracias al
trabajo de cada hombre y mujer detrás de estos observatorios, que poco a poco
podemos derribar barreras de opacidad o incluso de mitos que existen con el
propósito de hacernos creer que nada está mal. Es por ello que el trabajo
detrás de cada uno de estas plataformas resulta ser incómodo para muchos
centros de poder, que ven desmentidas sus narrativas que quieren minimizar los
enormes problemas que nos indignan y sobre los cuales queremos ejercer nuestra
creatividad y nuestra ciudadanía para lograr cambiar.
No se trata
pues de una intención de señalar sólo lo malo o de navegar con las banderas de
la protesta o del pesimismo, como algunos nos han querido señalar. Nada más
falso que eso. En el caso de IEEPP—que estoy seguro también comparten las
organizaciones presentes—quisiéramos tener cada vez más buenas noticias para
compartir y sumarnos con sinceridad a la celebración de legítimos logros del
país y de la sociedad. Pero no es cierto que una mentira repetida mil veces se
convierte en una verdad. No nos podemos sumar al coro de entidades aduladoras
que insisten en proyectar una realidad manipulada donde el femicidio no es
mayor problema, donde el abuso sexual sigue escondido bajo las sombras de
silencio, donde las violaciones a los derechos humanos son escasas, y donde no
existe corrupción en el uso de los recursos públicos. Los datos nos dicen otra
cosa y como podremos ver durante el resto del día existen una serie de
patologías sociales que urgen ser entendidas para ser erradicadas. La
información es poder, y sólo entiendo con rigurosidad y objetividad esos graves
problemas sociales tendremos la fuerza individual y colectiva para darles a las
actuales y futuras generaciones un país mejor.
Así que si
existe incomodidad por los datos crudos que desnudamos, es porque estamos haciendo
las cosas bien. Cada observatorio existe con el propósito de cuestionar los
déficits de derechos, de seguridad y de libertad. Los observatorio no son para
complacer al establishment. Su razón
de ser es darnos la información para ejercer la incidencia ciudadana informada,
que nos empuje hacia el cambio social, a limitar los abusos de poder y
construir sociedades más justas, seguras y libres.
Gracias
nuevamente a cada una de ustedes por esa labor de incansable compromiso con la
verdad, con la libertad y con los derechos humanos.
*Palabras
de apertura de Félix Maradiaga, Director Ejecutivo del Instituto de Estudios
Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), en ocasión del “Encuentro de
Observatorios de Derechos Humanos y Prevención de la Violencia 2017”
Managua,
Hotel Europeo, Miércoles 27 de septiembre de 2017
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